La Fundación Mario López Estrada surge de la visión empresarial de la familia López Estrada y su compromiso con el desarrollo social en Guatemala. Con una trayectoria que inició formalmente a través de la filantropía estratégica de Grupo Onyx, la organización ha evolucionado desde la construcción masiva de escuelas hasta consolidarse como un bastión en la lucha contra las causas estructurales de la migración irregular. A la fecha, el grupo empresarial se ha involicirado en proyectos de educación, salud, empoderamiento de la mujer y transparencia.
La historia de la Fundación Mario López Estrada es el relato de una evolución constante: desde la responsabilidad social corporativa tradicional hacia una estrategia de impacto directo en las comunidades más vulnerables del país.
¿Cómo surge la visión social de la familia López Estrada?
El origen de la fundación se remonta a la filosofía del ingeniero Mario López Estrada, fundador de Grupo Onyx. Su enfoque combinó la excelencia empresarial con un compromiso filantrópico que involucró a toda su familia.
En la actualidad, la segunda generación de la familia, encabezada por Mariana López de Lara, Mario López Pérez y Aurora López, lidera la Junta Directiva de la Fundación, manteniendo el legado de invertir recursos propios y de Grupo Onyx en proyectos no deducibles de impuestos para el beneficio nacional.
La evolución histórica de su labor social en Guatemala
La trayectoria de la organización se puede trazar a través de hitos significativos que marcaron su profesionalización y alcance:
- 2005 – Colaboración con AYUVI: primeras grandes intervenciones en el sector salud, apoyando el tratamiento de niños con cáncer.
- 2009 – Construcción masiva de escuelas: bajo la premisa de fortalecer la educación pública, se inició un programa que logró edificar 365 escuelas en un periodo de 10 años (un promedio de una escuela cada 10 días).
En los últimos meses, la Fundación ha acelerado su intervención mediante proyectos innovadores y reconocimientos globales que validan su modelo de desarrollo:
- Lanzamiento de «Pisos para la Prosperidad«: una iniciativa que busca sustituir pisos de tierra por concreto, reduciendo enfermedades
- Educación y Mejoras en Infraestructura: el programa «Energía en tus Estudios» de Horus Energy entregó útiles escolares para el ciclo 2025 en Chiquimulilla, sumando mejoras físicas en escuelas públicas de la región.gastrointestinales y factores asociados a la desnutrición en comunidades rurales.
- Sepassi Spirit Award 2024: en octubre de 2024, la Fundación recibió en Washington D.C. este prestigioso galardón otorgado por Partners of the Americas, reconociendo su labor en pro del desarrollo sostenible y equitativo en Guatemala.
- Fortalecimiento de la Seguridad Alimentaria: se realizó la segunda entrega de cabras de alta genética en Chiantla, Huehuetenango, provenientes de su propio Centro Caprino, para combatir la desnutrición infantil a través del consumo de leche.
Las áreas de intervención que definen el norte de sus acciones
Con el tiempo, la organización ha refinado su enfoque para abordar de manera integral los desafíos del desarrollo social en Guatemala. Su trayectoria actual se fundamenta en cuatro pilares críticos:
- Educación y tecnología: garantizar que los jóvenes en contextos de vulnerabilidad tengan acceso a herramientas digitales y formación técnica para mejorar su empleabilidad.
- Salud y nutrición: intervenciones directas para reducir la desnutrición crónica, especialmente en el altiplano guatemalteco.
- Empoderamiento de la mujer: programas diseñados para fomentar la autonomía económica y social de las mujeres rurales.
- Transparencia: promoción de acciones consistentes y procesos claros que fortalezcan la confianza en los proyectos de cooperación.
En este recorrido, la Fundació evidencia la continuidad del legado de Mario López Estrada y el compromiso de Grupo Onyx con Guatemala, proyectando una visión clara hacia el futuro: intervenir de manera estratégica en las causas que limitan el desarrollo.
Su evolución demuestra que la inversión social, cuando es sostenida, medible y alineada a las necesidades reales del país, puede generar cambios estructurales.